viernes, 28 de junio de 2024

Ley bases y paquete fiscal, los efectos económicos de corto plazo de las normas que se discuten en el congreso.

Uruguay apabulló 5-0 a Bolivia y quedó a un paso de los cuartos de final de la Copa América

Golpe fallido en Bolivia

Bolivia vivió el miércoles momentos de profunda tensión. Las imágenes del vehículo blindado que impactó en la puerta del Palacio Quemado, sede del Gobierno en La Paz, y de la irrupción por la fuerza de un grupo de militares colocaron al país al borde del escenario más aciago. Pero la asonada quedó sofocada tras la detención de su líder, Juan José Zúñiga, el jefe del Ejército destituido tan solo un día antes. El presidente del país andino, el izquierdista Luis Arce, llamó a la población a movilizarse en defensa de la democracia y nombró un nuevo mando de las Fuerzas Armadas, que emplazó a los uniformados amotinados a replegarse y volver a los cuarteles.
El episodio, de extrema gravedad en un país con un largo historial de intentonas golpistas e insurrecciones, muestra la precariedad de los equilibrios políticos bolivianos, donde aún resuenan los ecos del derrocamiento del expresidente Evo Morales en 2019. Arce, al frente de un Ejecutivo debilitado, quien aspira a la reelección. En sus proclamas se refirió a la exmandataria Jeanine Áñez, que tomó el poder sin pasar por las urnas tras Morales y que hoy se encuentra detenida por la represión policial que dejó decenas de muertos durante la convulsa sucesión. “Vamos a liberar a todos los presos políticos”, remachó Zúñiga.

CASO LOAN

Una noche de noviembre de 2021, un niño de cinco años, la misma edad que Loan, era asesinado en su propia casa a manos de dos mujeres: la madre y su pareja. El resultado de aquel horror fue la ley Lucio, que vino a iluminar y a reparar un asunto indigerible: la violencia contra los chicos, perpetrada por quienes deberían cuidarlos y amarlos. Lucio Dupuy fue asesinado porque el Estado le falló. Nadie lo vio realmente. Ni el sistema médico ni el judicial. Otro noviembre, pero de 2017, fallecía otra nena de 12 años esperando un corazón sano que jamás llegó a tiempo. El drama de la familia Lo Cane alumbró la ley Justina, que amplió la conciencia sobre la importancia de donar órganos, pero sobre todo cambió paradigmas y esquemas mentales.
Una noche de noviembre de 2021, un niño de cinco años –la misma edad que Loan– era asesinado en su propia casa a manos de dos mujeres: la madre y su pareja. El resultado de aquel horror fue la ley Lucio, que vino a iluminar y a reparar un asunto indigerible: la violencia contra los chicos, perpetrada por quienes deberían cuidarlos y amarlos. Lucio Dupuy fue asesinado porque el Estado le falló. Nadie lo vio realmente. Ni el sistema médico ni el judicial. Otro noviembre, pero de 2017, fallecía otra nena de 12 años esperando un corazón sano que jamás llegó a tiempo. El drama de la familia Lo Cane alumbró la ley Justina, que amplió la conciencia sobre la importancia de donar órganos, pero sobre todo cambió paradigmas y esquemas mentales.

De Paul, un jugador diferente

Cuando en 2018, Scaloni hacía debutar a Rodrigo De Paul en la Selección, pocos -quizá sólo el entrenador- proyectaban la influencia que tendría en el equipo. Pelo corto, perfil bajo, llegaba desde el Udinese a sumarse al ciclo que aún no se sabía sería ni tan largo ni tan exitoso. Su buen inicio en Racing lo llevó a un primer paso por Europa (el Valencia), pero regresó a la Academia a préstamo porque jugaba poco.